AUSENCIA
Las hojas crepitan
cantares de pájaros
mientras se cuelan
albores
en los atardeceres.
Tinieblas en mi alma
susurran mi pena
si cae en la noche
el rocío de enero.
En mi cabellera que jugó
en tus manos
se trenzan deseos que
ya no recuerdo.
Con grafito y agua natura
me encierra.
Y en su blanco manto
de premisas
me envuelve la vida,
te absorbe
la sombra.
Te fuiste
por los intersticios
de un follaje eterno.
Por las venas
del fluir continuo
tus pasos siguieron.
Sólo el murmullo
de una cascada
siempre me acompaña.
Sólo tu recuerdo
arbolado pájaro
quedó en mi mirada.
Hermoso!!
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