NARANJAS
Sus cáscaras despiden un ácido aliento que impregna mi piel ahuyenta mis miedos invade mi cuerpo y me ofrece al éxtasis. Naranjas. Las gotas de su jugo caen por mis mejillas sucumben en mi boca estallan en resabios cítricos y escapan por la comisura de mis labios. Naranjas. Explotan contra mis pechos y su jugo dulce chorrea por mi cuerpo se entretiene en mi ombligo y se precipita para perderse en mi selvático sexo. Naranjas. Su aromático halo me envuelve me acaricia se adueña de mí. Entre las sábanas de reverdecida hojarasca tu abrazo me contiene y me besas con olor a naranjas. María Laura Ruggia