AUSENCIA
Las hojas crepitan cantares de pájaros mientras se cuelan albores en los atardeceres. Tinieblas en mi alma susurran mi pena si cae en la noche el rocío de enero. E n mi cabellera que jugó en tus manos se trenzan deseos que ya no recuerdo. Con grafito y agua natura me encierra. Y en su blanco manto de premisas me envuelve la vida, te absorbe la sombra. Te fuiste por los intersticios de un follaje eterno. Por l as venas del fluir continuo tus pasos siguieron. Sólo el murmullo de una cascada siempre me acompaña. Sólo tu recuerdo arbolado pájaro quedó en mi mirada.