AUSENCIA
Tus manos jugaron con mi cabellera y trenzaron deseos que ya no recuerdo. Por las hendiduras de un follaje eterno se fueron tus pasos. Las hojas crepitan cantares isleros y cuelan los albores del amanecer. Solo e l murmullo de una cascada me acompaña y tu recuerdo arbolado pájaro quedó en mi mirada.