ALEGRÍA, AQUÍ ESTÁS
Estás en el canto de los zorzales el viento que me envuelve y me arrastra las gotitas de rocío, frías, solapadas, que penetran por mis poros la luna que forma un camino en el río la noche llena de estrellas, como la de Van Gogh el pasto verde y fresco bajo mis pies los globitos de lluvia en los charcos de la calle el bullicio del vecindario a media mañana las ramas del fresno y sus hojas susurrantes las nubes besando la hojarasca de la palmera del patio que quiere llegar al sol y crece y crece el ronroneo de mis gatas y la loca algarabía de mi perra el cruzar la calle de pavimento caliente, para charlar con mi vecina la voz de mi amiga, pronunciando mi nombre desde el portón cuando viene a visitarme la risa de mi prole y los abrazos que curan el alma los chistes y ocurrencias de mis nietas la máquina de coser de mi abuela con sus cajones llenos de hilos de historias que se escapan por las rendijas y me buscan para que las cuente de una buena vez.