MIRA EL RÍO
Ella mira el río. El agua se desliza por los recovecos de las barrancas. Lejos, el misterio. La soledad de las islas. La naturaleza se despereza en las olas que brillan con el sol y aletean manantiales. Se arrodilla en el borde de los tiempos. Sus ojos se reflejan en el espejo del río. Ayer su sangre mocoví enrojeció las escamas de los peces que acompañaron su cuerpo herido. Es Rosa Paiquí, la Potrilla. Rebelde mujer mocoví. Aquí reposa su osadía escoltada por un chajá centinela. La arrulla a la siesta el canto de la paloma. Los dorados y las mojarras adornan con sus brillos su estampa. Aquí las espera mujeres de esta tierra. Vengan a beber el agua sagrada de su río. Retomen esa lucha que se llevó la corriente cuando su raza se desgranó en el olvido. Ella sigue aquí. Y mira el río. María Laura Ruggia