PEQUEÑA
Pequeña cantora tu gorjeo me confunde tu ropaje marrón juega entre las hojas secas y las flores opacas de los canteros. Traes desde lo profundo del país islero sonaja de hojarasca crujir de pajonales y enamoras mi barrio con el murmullo del río. No te vayas aún calandria costera. Los delirios de tus trinos enmudecen las voces de mi pena. Mañana volverás a cruzar el río y llevarás en tu pico el perfume de mi jardín.