COMO ATLAS
Como Atlas, me sostuve. Firme mis pies en la orilla los refrescó la correntada. El tiempo adormeció el esfuerzo y se volvió costumbre. Panal de camachuises creció en mi pecho con su miel y bravura. Las enredaderas silvestres treparon por mis piernas la calandria encontró su nido en mi boca los gorriones picotearon mis manos y las hormigas trazaron caminos en mi piel. Pero la bóveda celeste ya no está . Y ahora que he perdido el cielo dime señor del universo qué haré sin él.