LOS ISONDÚES
Los isondúes sobrevuelan al final de la calle que cae en el borde de la laguna. Juguetean entre los yuyos dormidos. Se escurren en la noche y me dejan mirando un agujero vacío. Así te escapas de mí. Engañas mis sentidos abriendo y cerrando tus ojos de búho. Tu risa y tu sombra se van por el agua con los isondúes. Yo me quedo sola y la noche tiembla.