EL PRECIO
¿Cuántas monedas de plata
apostó la luna
sobre el paño del estero
para ver las luciérnagas
danzando
hasta el amanecer?
¿Cuántas lentejuelas
de sus trajes de escamas
entregaron las mojarras
para estar un rato más
persiguiendo en el agua
un rayo de sol?
¿Cuántas briznas de pasto
fresco de la isla
dieron los carpinchos
para desparramarse en la arena
toda la siesta sin que los apunte
un cazador?
¿Cuántas veces susurraron
las hojas de los sauces
sus plegarias para que las flores
de los camalotes
besen sus ramas
al pasar rumbo al mar?
Murmullo de perlas se oye
en la laguna
cuando te acercas
y se enredan en mi cintura
los pájaros de tus dedos.
Pero espera. No te apresures.
¿Qué estarías dispuesto
a darle a la mañana
por una tarde de amor?
a darle a la mañana
por una tarde de amor?
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