ME CAUTIVA LA LLUVIA


Los truenos estremecen la mañana

los relámpagos dibujan intrincados y fugaces

caminos de luz.

El rayo anuncia el reino de la lluvia.

Y el cielo se desarma milenario

en millones de minúsculos trocitos

que invaden sin respeto mi jardín.

Por las ventanas salpicadas

la lluvia se desliza insistente.

Quiere entrar a mi casa también.

Mientras la menta, la albahaca y el romero

impregnan el aire con sus aromas

agradeciendo la súbita bendición del cielo

el benteveo presuroso recoge una lombriz

y vuela al nido a arropar y alimentar a los pichones.

Reina el murmullo atronador de la tormenta.

Los zorzales y jilgueros se han guarecido

en los árboles cargados de gotas de lluvia

y abandonan por ahora su apego al canto.

Me dejan sin sus trinos y vocalizaciones.

El desolado día

vierte su armonía inesperadamente húmeda hoy.

Las plantas se doblegan ante tanta demostración

del poderío natural, asimilan alimento, se retuercen

agradecidas por la bondad de la lluvia.

Y yo,  cautiva de ella

me repliego en mi mundo solitario

tras los vidrios adornados de perlas luminosas

segura y feliz.

El ronroneo de Greta

adormece mi alma

y me sumerge en la calma del hogar

mientras la lluvia canta nanas en los techos

borda de globitos los charcos de la vereda

e impregna de vida la tierra del patio y el jardín.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ESTRELLA FEDERAL

RESEÑA CRÍTICA DEL LIBRO HUELLAS DE IDENTIDAD

MIRA EL RÍO